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BEAUTY SECRETS: UN CABELLO SANO

Está claro que Noviembre destaca sobre el resto de los meses, entre otras cosas, por el Black Friday, pero hay otros aspectos que aparecen con la llegada del frio y que requieren nuestra atención. Habrás notado que estas últimas semanas el pelo se te cae con más frecuencia, la piel se reseca un poco más de lo normal, los labios se cuartean del frío, la piel empieza a perder luminosidad… y todo esto hace que se nos vaya poniendo “cara de invierno”. Pues hoy vamos a descubrir cómo podemos paliar los efectos del frío analizando lo que hacemos bien y lo que no hacemos “tan bien” en nuestro cuidado diario de la piel, el cabello y el cuerpo. A veces, la sabiduría popular nos lleva a experimentar con tratamientos o cuidados que no son tan beneficiosos como parecían.

¿Quieres descubrir qué haces bien y qué no? Pues toma buena nota.

Vamos a comenzar por el cabello que es el que más sufre en otoño. El frio, el aire, la calefacción, los cambios de temperatura, hacen que se vuelva más frágil. Pero no os agobiéis, es un proceso natural y estacional. Ya os he comentado en otras ocasiones, que al día perdemos unos 100 pelos. Contarlos es imposible, pero sí podemos fijarnos si esa caída se mantiene estable durante el otoño. Si vemos que aumenta el cabello que dejamos en el cepillo, la almohada o la ducha, entonces lo ideal es acudir a un especialista. Dicho esto, vamos a ver qué solemos hacer de forma errónea con nuestro pelo, para adquirir mejores hábitos.

  • Lavar el pelo con una frecuencia establecida.

Ni una vez a la semana, ni dos veces al mes, ni una vez al día. El pelo se tiene que lavar cuando está sucio. Así de sencillo. Puede ser que en una semana vayas 3 veces al gimnasio y hagas dos clases de zumba al día. Pues esa semana tendrás que lavarlo tras cada clase de baile. Si la semana siguiente, te la tomas de relax y solo vas un día a la sauna, pues será ese día el que tengas que lavarlo. Si por la noche has pasado calor y notas el pelo húmedo por la mañana, pues hay que sanearlo y quitarle los efectos de la noche. Y así, cada semana. Lo que daña el pelo es mantener la suciedad en él para cumplir con nuestro calendario. Piérdele el miedo a lavarlo con frecuencia, si usas el champú adecuado no hay de qué preocupares.

Os recomiendo el famoso champú de Nuggela & Sulé, pero en esta ocasión su fórmula “Epigenetic Shampoo”, especial para cabello grasos de DRUNI y en FLAP el champú de crecimiento de Biological o el champú total repair de Valquier.

  • No cepillar el pelo antes de lavarlo (o hacerlo con el pelo mojado)

Peinar el cabello con frecuencia es básico para eliminar residuos, exfoliar el cuero cabelludo, estimular la circulación sanguínea y, antes del lavado, evita que se enrede en exceso cuando esté mojado, pero hay que saber cómo hacerlo bien. Usar un buen cepillo es fundamental. Así que, si el tuyo tienes las púas dobladas, está sucio o no recuerdas cuándo lo compraste, ha llegado el momento de cambiarlo. Peina el pelo separándolo por mechones, comienza por la parte de las puntas y vete subiendo poco a poco. Evita dar tirones y si ves que se enreda mucho, utiliza un acondicionador. No lo cepilles mojado, sé que es tentador hacerlo tras el lavado, pero en ese momento el pelo es más frágil y se romperá con más facilidad, y si lo haces, usa un peine específico como el de tangle teezer wet detangler (FLAP). Peine grande para cabellos largos como el de aveda de SEPHORA, más finos para cabellos cortos como el de beter de fibras naturales de DRUNI o uno especial para pelo rizados de tangle teezer thic & curly (FLAP).

 

  • Usar demasiado champú durante el lavado o aplicarlo directamente sobre el cabello

Utilizar la cantidad adecuada de producto es otro aspecto fundamental para obtener un buen resultado. La recomendación de los expertos es que usemos el equivalente a una cucharilla de café (más o menos). Usar demasiado no mejora la calidad de lavado, y quedarnos cortos, desde luego, lo empora. Como siempre hay que adaptar este punto a la longitud de tu cabello. Otra recomendación es que lo apliquemos dos veces, la primera para lavar el cabello y la segunda para masajearlo. Por último, no olvides poner el champú primero en las manos y de ahí al cabello.

 

  • Aplicar el champú sobre todo el pelo y subir las puntas a las raíces.

Ya sé que esto lo hacemos todas, que es la manera que nos han enseñado para lavar el pelo y es muy rápida, pero no es la forma correcta de hacerlo. Ha llegado el momento de hacerlo bien. El champú se aplica, únicamente, en la raíz y se trabaja para que penetre bien y lave el cabello y dejamos que el resto del pelo se limpie con la espuma que va cayendo de medias a puntas. No hay que aplicar más producto.

 

  • Aclarar el pelo sin ganas.

Cuando llegamos a este punto, ya queremos ir saliendo de la ducha, así que aclaramos el cabello de forma superficial, pero necesitáis saber que retirar el producto es un paso tan importante como el de aplicarlo bien. Dejar restos de jabón en el pelo hará que no se vea limpio y por supuesto, que tenga menos brillo. Así que, tómate tu tiempo y aclara bien todo el cuerpo cabelludo y después el resto del pelo.

  • No aplicar un acondicionador o mascarilla

Si tienes el pelo muy corto, puedes saltarte este paso, pero el resto tenemos que echarle una manita a la salud de nuestro cabello usando un producto que nos ayude con el peinado, con el brillo y, por supuesto, con la hidratación. ¿Cuál es la forma ideal de aplicar este producto? Pues usar una pequeña cantidad de medias a puntas, nunca en la raíz. La mascarilla reparadora de Olaplex funciona a la perfección (FLAP), también la de Christophe Robin (SEPHORA) y el acondicionador de Wella (FLAP)

 

  • Secar de cualquier manera.

Este es el último paso y también es importante. No coloques la toalla sobre el pelo (boca abajo) y frotes enérgicamente, esto daña muchísimo el pelo. Tampoco pongáis la toalla enroscando el pelo fuertemente, lo mejor es usar una toalla específica para este fin y hacerlo sin presionarlo (si no luego “os dolerá el pelo”). Usa un buen secador, a 15 cm del pelo y no tengas prisa. Toalla SEPHORA, Secador Dyson SEPHORA y GHD FLAP.

 

Seguro que alguno de los pasos te ha sorprendido un poco, pero espero que estos pequeños cambios consigan que tu melena brille, gane volumen y mejore en salud. La próxima semana seguiremos con las rutinas de la piel y el cuerpo. No os lo perdáis.

¡Nos vemos la próxima semana!

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